80. Tú no puedes hacer oír a los muertos (de corazón) ni puedes hacer que los sordos (que no quieren oír la verdad) respondan a la llamada (a la fe) cuando le dan la espalda alejándose de ella.
80. Tú no puedes hacer oír a los muertos (de corazón) ni puedes hacer que los sordos (que no quieren oír la verdad) respondan a la llamada (a la fe) cuando le dan la espalda alejándose de ella.